Prueba de alcoholemia

Prueba de alcoholemia

Cuando las autoridades quieren comprobar que los conductores no superan la tasa de alcohol máxima permitida, ponen en marcha las pruebas de alcoholemia.

En caso de dar positivo en este test, que se realiza en la propia vía, se puede estar cometiendo una infracción administrativa. En algunos supuestos, los más graves, la acción puede constituir un delito.

Esto sucederá cuando se superen los 0,60 mg de alcohol en aire espirado o 1,2 gr en sangre. Estas cifras se aplican a los conductores en general, porque para los noveles o profesionales los números se reducen hasta los 0,15 mg y los 0,3 gr, respectivamente.

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En cambio, si el resultado de la prueba de alcoholemia se sitúa por debajo de estos límites, pero por encima de los 0,25 mg en aire espirado o 0,50 gr en sangre, hablaremos simplemente de una infracción. Como consecuencia, habrá que hacer frente a una multa de entre 300 y 900 euros y a la pérdida de 6 puntos del carnet.

Aparte de estos datos básicos, lo más importante que hay que conocer acerca de la prueba de alcoholemia es que es obligatorio someterse a ella si así lo solicitan las autoridades.

Lo que puede suceder si el conductor requerido se niega a ello es que se le acuse de un delito, que se castiga de la siguiente forma:

  • Pena de cárcel: entre 6 meses y 1 año.
  • Retirada del carnet: entre 1 y 4 años.

¿Cómo se desarrolla la prueba de alcoholemia?

El instrumento que se utiliza para llevar a cabo la prueba de alcoholemia se llama alcoholímetro. Se trata de un aparato portátil que detecta la tasa de alcohol que hay en el aire espirado de una persona mediante un sensor de gas.

Hay dos resultados posibles:

  1. Por debajo de los límites legales: se permite al conductor continuar su trayecto y se da por finalizada la prueba de alcoholemia.
  2. Por encima de los límites legales: se le somete a una segunda prueba más precisa, normalmente realizada en el vehículo de atestados. Si el resultado vuelve a ser positivo, se le volverá a realizar la misma prueba al cabo de 10 minutos.

¿Qué ocurre si el conductor no está de acuerdo con los resultados del test de alcoholemia? Entonces, tendrá derecho a pedir que se le realice un análisis de sangre u orina.

De manera general, no se recomienda recurrir a este último análisis, porque lo más probable es que se confirmen los resultados de las primeras pruebas. Además, si esto ocurre, el conductor deberá pagar el coste de la analítica y tendrá mucho más difícil la defensa en un juicio posterior.

El procedimiento para impugnar una prueba de alcoholemia

Con el asesoramiento adecuado, en muchos casos es posible invalidar la prueba de alcoholemia y evitar así sus consecuencias legales. En este sentido, lo primero que hay que tener presente es que los alcoholímetros siempre ofrecen cierto margen de error. Si el aparato es nuevo, este margen puede llegar a ser del 5%. Si es viejo, podría llegar al 7,5%.

¿Cómo se impugna entonces la prueba de alcoholemia? Será posible hacerlo si el resultado se encuentra dentro de ese margen de error del aparato. Eso sí, teniendo en cuenta que con la impugnación solo se evita el delito, no la infracción administrativa. Por lo tanto, se tendrá que hacer frente igualmente a la pérdida de puntos y a la multa económica.

Pero esta no es la única opción para impugnar una prueba de alcoholemia. Los abogados también pueden exigir que se acredite que el alcoholímetro ha superado todas las revisiones que le corresponden por ley. Si no es así, la prueba se invalidará.

¿Cuándo existe delito contra la seguridad vial?

No solo cuando se superan los límites establecidos se puede incurrir en un delito. Los agentes que estén realizando la prueba de alcoholemia también pueden tomar nota de los síntomas del conductor.

Estos se tendrán en cuenta y complementarán a los resultados del test. Algunos de estos síntomas pueden ser los ojos rojos, la dificultad en el habla, la deambulación o el aliento a alcohol.

Por esta razón, para preparar la defensa ante un juicio rápido por alcoholemia será vital haberse mantenido calmado y, en la medida de lo posible, callado durante la realización del test. Además, contar con asesoramiento experto también será de gran ayuda.

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